Escena extraviada

Escrito por ChristoferNailBravo 03-02-2014 en Literatura. Comentarios (0)

Mi buena amiga suele recordar a intervalos la escena de un libro, que bien pudiera ser la escena de una película chilena de bajo presupuesto o de una película representada por actores de muy buena calidad pero contradictoriamente fracasados.

Las circunstancias de cómo y por qué los personajes llegaron a ese remedo de casa -que no será imaginada sino a fuerza de lugares comunes dentro de una extensa lista de casas pobres largamente descritas a través del cine y la literatura chilena- no tiene importancia. Lo importante es que uno de ellos encarna la figura de un hombre y el otro el de una mujer. No nos interesa su edad, ni su estado civil, ni si él actúa bajo los efectos del alcohol (como presumiblemente creemos que lo hace). Baste con decir que ambos superan los veinte años y que sentiremos una leve inclinación a imaginarlos por sobre los treinta y cinco.

La mujer es fea, aunque no completamente. Posee un cuerpo que bajo ciertas circunstancias sería absolutamente deseable. El problema está en su cara. Es dueña de un rostro horripilante que no describiremos por economía(en ningún caso por pudor o moralina).Ella mira en silencio cómo él liquida el último trago de su copa o puede que sea la última cucharada de una sopa caliente. Acto seguido él se pone de pie y la ataca sexualmente hasta caer ambos en un catre desvencijado.

Como él no consigue excitarse a causa de las terribles muecas de placer de ella, no encuentra nada mejor que tomar una bolsa de plástico que se halla a su alcance para cubrirle la cabeza. El acto sexual se consuma y a continuación viene la parte inquietante: Creemos que es al día siguiente y bajo circunstancias idénticas, cuando ella se presenta ante él con evidentes deseos de repetir la escena anterior, pero con una diferencia ¡La mujer ya trae puesta la bolsa sobre su cabeza!

¿En qué cinemateca o biblioteca chilena o extranjera se esconde esta escena aislada en la memoria de mi amiga, sin más ribetes que los esenciales ya descritos donde perfectamente podemos agregar o quitar detalles? Si Jorge Luis estuviese vivo le diríamos: -Ey tú, Borges, busca en los anaqueles de tu biblioteca total y sácanos  por fin de la duda a mi amiga y a mí.